La isla en la Edad Moderna entre los Médicis y Lorena
Edad Moderna
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Debido a diversas vicisitudes patrimoniales, la isla sufrió varios cambios de propiedad entre mediados del siglo XIV y mediados del XVI, quedando finalmente bajo el pleno control de los Médicis, que acababan de unificar gran parte de la Toscana bajo un único estado regional (sobre la historia reciente, véanse Roani Villani 1993 y Begnotti 1999).
Pero aparte del asunto del llamado pirata Barbarroja, las fuentes muestran una situación de atención por parte de las autoridades, que, sin embargo, no fue seguida de un programa adecuado de intervenciones sobre lo que para entonces se había convertido en el lugar central en términos de población y gestión administrativa: el castillo.
Otro punto destacado de la isla, debido a su ubicación aislada, es la construcción de dos edificios con función de Lazareto.
El primero se construyó a partir de 1622, pero al cabo de unas décadas ya estaba en ruinas debido a la consiguiente expansión de edificios del mismo tipo en Livorno, por entonces el principal puerto de la Toscana.
Sin embargo, la construcción del segundo tuvo que esperar hasta 1769. Más adelante veremos en detalle la estructura fortificada del castillo.
Podemos anticipar aquí que no estaba aislada, sino que estaba conectada a un sistema de torres cercanas a dos desembarcaderos y a otros puntos estratégicos de la isla, como el propio Lazzeretto.
Gracias a algunos informes redactados por funcionarios del Gran Ducado, tenemos una visión muy clara de la situación en la isla desde al menos finales del siglo XVI.
En particular, el informe de Virginio Magi de 1671 (Roani Villani 1993, pp. 13 y ss.) aporta algunas ideas interesantes.
En primer lugar, a pesar de que las condiciones no eran especialmente favorables, en la isla se cultivaban algunos cereales y, sobre todo, se producía buen vino, que aún hoy caracteriza laeconomía de la isla junto con el turismo.
La expedición de los corsarios repercutió en la población local hasta tal punto que fue necesarioimportar nuevos habitantes que, obviamente, trajeron consigo sus propias tradiciones.
En particular, la historia del llamado pirata Barbarroja sigue muy viva en la memoria (Begnotti 1999, pp. 248-9, Mafrici 2003).
En primer lugar, hay que precisar que el nombre de esta importante figura de la guerra mediterránea era Khair-ed-Dyn; en segundo lugar, no fue él directamente, sino Salah rais, quien flanqueó la flota turca para asediar varias plazas fuertes de la costa toscana en 1544.
A menudo se recurre alacontecimiento traumático para explicar una cesura significativa.
Sin embargo, y podríamos tomar como ejemplo la peste negra de 1348 como el terremoto de Calabria de 1783, los acontecimientos traumáticos tienen efectos devastadores en situaciones ya de por sí muy débiles, mientras que los contextos fuertes muestran resiliencia.
Así pues, la situación descrita a finales del siglo XVI no nos parece el resultado de un acontecimiento único, sino de una tendencia arraigada en los últimos siglos de la Edad Media que sólo una investigación más profunda podrá aclarar.
Sin embargo, es innegable que desde el puerto hasta el castillo, sobre todo en el siglo XVIII, se emprendieron numerosas iniciativas para mejorar los sistemas de defensa, la habitabilidad y laaccesibilidad de la isla.